Westfalia establece la paz

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LA PAZ DE WESTFALIA

EL conjunto de los textos conocidos bajo el nombre de Tratados de Westfalia supuso el final de las ambiciones de los Habsburgo alemanes y la victoria de la política francesa. Las negociaciones se extendieron a lo largo de cuatro años, hasta que se firmaron los Tratados de Osnabriick el 15 de mayo de 1648 y el de Münster el 24 de octubre, con los que se puso fin tanto a la guerra de los Treinta Años en Alemania, como a la guerra de los Ochenta Años que España y Francia libraron en Flandes (aunque ambos países siguieron en guerra hasta la firma de la Paz de los Pirineos, en 1659).

Tras tres décadas de guerra, el tratado sirvió para establecer un principio de equilibrio en Europa por el que todos los estados del continente se comprometían a no aumentar sus dominios a costa de los demás. Sin embargo, más allá de esa búsqueda de equilibrio es innegable que algunos países se vieron más favorecidos que otros tras la firma de la paz.
La paz de Münster, pintura de 1684 del pintor neerlandés barroco Gerard ter Borch. Este tratado fue el segundo que conformó la Paz de Westfalia.
Sin duda, el más favorecido fue Francia, ya que por un lado vio reducido el poder de sus grandes rivales europeos, el Sacro Imperio Romano Germánico y España, y por otro consiguió expandirse hacia el este gracias a la anexión de Alsacia y Lorena (que a lo largo de los siglos no dejarán de generar continuas disputas entre los franceses y los alemanes). Otro país favorecido fue Suecia, que consiguió una posición preponderante en el mar Báltico.
Por otro lado la Confederación Suiza consiguió proclamarse como un estado independiente del Sacro Imperio Romano Germánico. Con el tratado se reafirmaba además la libertad religiosa, con una mayor libertad de elección para los súbditos de cada estado.
Una vez anexionadas Alsacia y Lorena, en 1667 Luis XIV atacó los Países Bajos españoles.
El pretexto para la guerra fue el impago de una deuda de medio millón de escudos de oro, contraída por el reino español con motivo del matrimonio de Luis XIV con María Teresa de España tras la derrota de Felipe IV: el pago era una compensación a cambio de la renuncia de María Teresa al trono (pues de lo contrario la corona española habría acabado bajo el dominio francés). 
Al no haber recibido la dote, Francia atacó los territorios españoles en los Países Bajos, y conquistó algunas ciudades de Flandes. La guerra se conoció precisamente como “guerra de Devolución” porque, según Luis XIV, esos territorios debían ser la compensación por el impago de la dote. La guerra finalizó con la firma del Tratado de Aquisgrán, en 1668, a ‘ través del cual España recuperó el Franco Condado a cambio de varios emplazamientos en Flandes a favor de los franceses.
Sin embargo, la paz no había llegado a Europa. Además de las tensiones entre Francia y España, en el norte de Europa, el nuevo rey de Suecia, Carlos Gustavo X, invadió Polonia en 1655.
Obispo en 1607 y cardenal en 1622, Richelieu consiguió hacerse un nombre en el mundo de la política y fue escalando posiciones hasta que consiguió ser nombrado secretario de Estado en 1616.

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