Purgas de aíre comprimido

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Purgas de aire comprimido

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En los filtros de aire comprimido los arrastres que llegan a ellos son separados y depositados en la zona de tranquilidad del fondo (zona de calma).

Cuando la zona tranquila queda llena de separados (por no haber sido purgados oportunamente) el aire está efectuando espirales en su trayectoria y, al chocar contra la capa de los separados, arrastra partículas y gotas proyectándolas contra la superficie del vaso, mojándolo.

Si se reciben estos arrastres, y según su naturaleza (aceites quemados, aceites, agua – aceite, etc.), pueden quedarse en el exterior del filtro poroso o pasar a la parte interior.

Si se quedan en la pared exterior, pueden formar una «pasta compacta» y el aire que debe pasar sufre un incremento de pérdida de carga.

Cuando el aire con sus partículas atraviesa la pared se realiza el paso de un líquido a través de un medio denso y, por tanto, el aire y sus impurezas pasan a las conducciones.

NOTAS:

  • Cuando el fluido que moja los elementos filtrantes son aceites, se debe sustituir el elemento inmediatamente, pues en estas condiciones es fácil la retención de ciertas partículas, pero no así las de agua.
  • Los cartuchos filtrantes que han sufrido esta anomalía no trabajan adecuadamente y debe procederse a su cambio.

Las condensaciones pasan a la cámara de purga entre los discos.

Purga manual

Se realiza actuando sobre (1) —según sentido de rosca— con el fin de abrir la válvula (2) y dar paso al exterior de los condensados. Este tipo de purga obliga a una atención personal y a un mantenimiento permanente. Por tanto, cuando la cantidad de agua es importante, conviene a veces utilizar otro tipo de purga.

Purga semiautomática

La purga se efectúa cuando la presión | existente en el circuito, y por tanto en el vaso, baja a una cierta medida. Si se para la jornada de trabajo, se para la instalación; si disminuye la presión en el circuito, el resorte (1) levanta la válvula (2), haciendo que los condensados se descarguen al exterior.

Cuando la presión de la red o del circuito alcanza cierto valor (0,6 a 0,7 bar) la válvula (2) vuelve a cerrarse. En servicio continuo de la instalación no conviene emplear este sistema por razones lógicas.

Es conveniente no montar la totalidad de los filtros de purga semiautomática, sino un tanto por ciento destinado exclusivamente a los puestos de trabajo en los que se crea necesario.

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